Me he encontrado con un blog muy interesante y quiero discutir sobre él. El Desván es uno de los logros más importantes que tiene nuestra región en producción de contenidos por medio de soportes tecnológicos como el blog. Sus temáticas, como comunicador, son expresadas de forma directa, concreta y con mucha profundidad de investigación en lo atestiguado.
Sus publicaciones son denuncias irónicas y fundamentadas en los manejos de los dineros públicos de la ciudad y el país, la banal representatividad que posee nuestro presidente cuando va a desfilar por las pasarelas del antiguo continente. Las políticas de seguridad que nos intentan convencer los que dicen ser los defensores de la justicia, democracia y la seguridad.
Una de las temáticas más importantes, y que no puede ser tocada o tratada por cualquier escritor, son los cambios en los patrones socio-culturales de nuestra gente que cada vez muestra más indicios de sentirse insegura y débil frente a los acontecimientos que nos agobian constantemente. Es una problemática que se ve en nuestras ventanas, en nuestras puertas, en nuestros maletines, hasta en nuestras vestimentas.
Es aquí donde los comunicadores deben asumir posiciones críticas frente a la vida, y como me comentaba María Eugenia Valencia, futura colega mía, los comunicadores deben velar por los procesos de comunicación que se realizan a partir de la presentación de ciertos contenidos e información, es decir, velar por una buena comunicación, sin tergiversaciones o malos entendidos.
P.D: Aquí corrijo mi posición de los comunicadores como pedagogos, pues además de ello, y como causa principal de su oficio, deben ser críticos de ojo, palabra, verbo y omisión de todo los procesos que impliquen una mediación (Amén)
martes, 15 de mayo de 2007
miércoles, 9 de mayo de 2007
La hipertelevisión, un campo de trabajo para los comunicadores.
El profesor Carlos Scolari nos comentaba en su intervención en el pasado Congreso de Comunicación que se realizó en nuestra ciudad y universidad, la importancia de buscar alternativas de presentar las historias que se viene observando en la caja mágica.
Así mismo los estudiantes de comunicación hablan sobre la importancia de crear estos nuevos formatos desde los soportes digitales como instrumentos de aprendizaje para el tipo de ser humano que se viene gestando en nuestra sociedad. Este modelo de sujeto ideal debe estar preparado para compartir y atender de a tres a cinco ventanas por segundo, sin deshabilitar ninguna y respondiendo a cada uno en la medida que sea necesario.
Es así como algunos programas de televisión han intentado vincular esta práctica en algunos consumidores del medio tradicional, algunos ejemplos de ello son la famosa serie 24 de la cadena televisiva FOX, donde se presenta una hora, en tiempo real, editada en unos cuantos cortes, pero que utiliza el recurso de diversas ventanas para mostrar situaciones paralelas, economizando el tiempo al aire y presionando al consumidor a que desarrolle un proceso de observación-entendimiento de las situaciones presentadas en cada ventana.
Tal insumo es propio de los medios digitales como el computador, los móviles y algunos artefactos afines al hardware de la maquina del siglo.
Para el comunicador, se le complica su labor cuando exige pensar en cinco partes distintas con diversas situaciones que suceden y consecuencias que pueden converger en cualquier instante. Aquí premia el esfuerzo por crear una atmósfera de comunicación con el espectador sin sobrecargarlo de información y se sienta aturdido como también sin dejar que pierda el interés en lo que se está tratando de mostrarle.
Así, la premisa de que la tecnología es un medio que se desarrolla paralela a la cultura, la cual es el fin, funciona y encaja, de nuevo, en estas teorías de la hipertelevisión.
Así mismo los estudiantes de comunicación hablan sobre la importancia de crear estos nuevos formatos desde los soportes digitales como instrumentos de aprendizaje para el tipo de ser humano que se viene gestando en nuestra sociedad. Este modelo de sujeto ideal debe estar preparado para compartir y atender de a tres a cinco ventanas por segundo, sin deshabilitar ninguna y respondiendo a cada uno en la medida que sea necesario.
Es así como algunos programas de televisión han intentado vincular esta práctica en algunos consumidores del medio tradicional, algunos ejemplos de ello son la famosa serie 24 de la cadena televisiva FOX, donde se presenta una hora, en tiempo real, editada en unos cuantos cortes, pero que utiliza el recurso de diversas ventanas para mostrar situaciones paralelas, economizando el tiempo al aire y presionando al consumidor a que desarrolle un proceso de observación-entendimiento de las situaciones presentadas en cada ventana.
Tal insumo es propio de los medios digitales como el computador, los móviles y algunos artefactos afines al hardware de la maquina del siglo.
Para el comunicador, se le complica su labor cuando exige pensar en cinco partes distintas con diversas situaciones que suceden y consecuencias que pueden converger en cualquier instante. Aquí premia el esfuerzo por crear una atmósfera de comunicación con el espectador sin sobrecargarlo de información y se sienta aturdido como también sin dejar que pierda el interés en lo que se está tratando de mostrarle.
Así, la premisa de que la tecnología es un medio que se desarrolla paralela a la cultura, la cual es el fin, funciona y encaja, de nuevo, en estas teorías de la hipertelevisión.
El congreso fue una experiencia enriquecedora.
La semana pasada se celebró el XII Congreso Nacional de Estudiantes de Comunicación Social, organizado por la Asociación Colombiana de Estudiantes de Comunicación Social ACECS, auspiciado por la PUJ Cali.
La inauguración del profesor Barbero nos puso a pensar sobre la implementación de la tecnología desde su uso como medio, más no como fin. Evidenció las razones por las cuales el sistema educativo del país, como el de muchas otras naciones latinoamericanas, debe orientarse en la implementación de la tecnología desde los primeros niveles de práctica académica, profesional y estudiantil, de tal forma que las personas puedan acceder, fácilmente, al manejo de las mismas y se dediquen con mayor intensidad a sus estudios como profesionales.
Hablando con el profesor Salaverría, otro de los invitados al evento, me hizo caer en cuenta que la formación del comunicador debe estar orientada al aprendizaje de conceptos y las teorías que me ayudarán a interpretar, reflexionar y criticar, en sano juicio, los acontecimiento que suceden día a día en nuestra sociedad; aplicándolas al uso de la herramienta para lograr un fin que coadyuve a la formación de sociedad.
Así mismo los profesores Eduardo Villanueva y Gustavo Cimadevilla demostraron que tales premisas sobre la tecnología como medio y la cultura como fin son tan ciertas, sobretodo que aquel proceso tecnológico que ha venido sufriendo la sociedad, con el paso del tiempo, demuestran que la era de la información y la comunicación ya estaba demostrada y evidenciada, que no sólo las nuevas plataformas de interacción digital son aquellas que abrieron esa dualidad entre las prácticas sociales y culturales en el contacto humano de carne y hueso y estas mismas mediadas por ordenadores creando realidades virtuales.
Con mucha más razón, cuando aprobamos que la tecnología ha desarrollado estas prácticas enfocadas en muchos ámbitos de la transmisión de la información como el ciberperiodismo. El profesor Salaverría demuestra que la tecnología puede modificar la estructura y la lectura que se hace de la información por los medios impresos al pasar a un formato digital. Sin embargo los contenidos son de suma importancia, y el reto del comunicador, en este campo, es lograr fusionar ese minimalismo de la información que ofrecen actualmente los portales de información en la red con la habilidad de informar con calidad, a profundidad, con intensiones de criticar y reflexionar sobre los hechos noticiosos sin caer en la superficialidad del acontecimiento.
Así todos los expositores reconocen que el manejo de la tecnología es útil, siempre y cuando se busque una intención de formar, académica o intelectualmente, a un público que en la actualidad carece de mucho criterio en su condición de consumidor cultural.
La inauguración del profesor Barbero nos puso a pensar sobre la implementación de la tecnología desde su uso como medio, más no como fin. Evidenció las razones por las cuales el sistema educativo del país, como el de muchas otras naciones latinoamericanas, debe orientarse en la implementación de la tecnología desde los primeros niveles de práctica académica, profesional y estudiantil, de tal forma que las personas puedan acceder, fácilmente, al manejo de las mismas y se dediquen con mayor intensidad a sus estudios como profesionales.
Hablando con el profesor Salaverría, otro de los invitados al evento, me hizo caer en cuenta que la formación del comunicador debe estar orientada al aprendizaje de conceptos y las teorías que me ayudarán a interpretar, reflexionar y criticar, en sano juicio, los acontecimiento que suceden día a día en nuestra sociedad; aplicándolas al uso de la herramienta para lograr un fin que coadyuve a la formación de sociedad.
Así mismo los profesores Eduardo Villanueva y Gustavo Cimadevilla demostraron que tales premisas sobre la tecnología como medio y la cultura como fin son tan ciertas, sobretodo que aquel proceso tecnológico que ha venido sufriendo la sociedad, con el paso del tiempo, demuestran que la era de la información y la comunicación ya estaba demostrada y evidenciada, que no sólo las nuevas plataformas de interacción digital son aquellas que abrieron esa dualidad entre las prácticas sociales y culturales en el contacto humano de carne y hueso y estas mismas mediadas por ordenadores creando realidades virtuales.
Con mucha más razón, cuando aprobamos que la tecnología ha desarrollado estas prácticas enfocadas en muchos ámbitos de la transmisión de la información como el ciberperiodismo. El profesor Salaverría demuestra que la tecnología puede modificar la estructura y la lectura que se hace de la información por los medios impresos al pasar a un formato digital. Sin embargo los contenidos son de suma importancia, y el reto del comunicador, en este campo, es lograr fusionar ese minimalismo de la información que ofrecen actualmente los portales de información en la red con la habilidad de informar con calidad, a profundidad, con intensiones de criticar y reflexionar sobre los hechos noticiosos sin caer en la superficialidad del acontecimiento.
Así todos los expositores reconocen que el manejo de la tecnología es útil, siempre y cuando se busque una intención de formar, académica o intelectualmente, a un público que en la actualidad carece de mucho criterio en su condición de consumidor cultural.
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