miércoles, 18 de abril de 2007

Continuación del comentario anterior

Para mantener un personaje en la red, es necesario mantener ciertos productos que faciliten la comunicación con sus compañeros en el mundo virtual. Como toda persona, “en su vida real”, debe necesitar de algunas herramientas que le permitan transportarse y evidenciarse en diferentes áreas, en el caso tangible espacios, que sean facilitadotes de unos comportamientos y actitudes propias del rol desempeñado.

Los comunicadores, en este caso, los de proveniencia caleña, están interactuando mucho con los juegos de rol, y muy pocos se han atrevido a jugarlos sometiéndose a pagar y ganar dinero a través de la dinámica de estos mismos. Así que ven la importancia de jugar con todos las herramientas que le ofrece la red, de forma gratuita.

Existen algunos portales, como www.habbo.com, que es uno de los más visitados en el mundo. Cada personaje hace lo necesario para crear comunidad en la red, es necesario que se creen espacios para compartir, las veinticuatro horas, con aquellos que necesitan información del juego.

Sin embargo, empezamos a observar como estas estrategias de comunicación coadyuvan a crear costumbre, y en casos extremos, adicción al juego. Tanto así que se despersonaliza al sujeto, otorgándole un sentido existencial a sus roles.

El manejo de estas herramientas en la red, en este caso el blog, desde los medios de comunicación como elementos que permiten cohesionar y crear comunidad; debe ser adecuado y no exagerado para no sobrecargar la tensión entre el usuario controlador de su propia red construida con base a sus principios, y aquellos que siguen su camino.

1 comentario:

tefiloca dijo...

no si el problema sea crear comunidades, o los juegos de rol en la red. Si una persona se vuelve adicta a un juego, lo hace virtual o en un espacio real.
De hecho todas las personas que son adictas a algo, drogas, juego, licor, cigarrillo, nacieron con predisposicion a la adiccion. Y aunque el usuario tenga control sobre el mundo, no hay mucha diferencia entre el control en lo real y lo virtual, segun lo ya mencionado.